{"id":413,"date":"2026-08-19T02:36:14","date_gmt":"2026-08-19T02:36:14","guid":{"rendered":"https:\/\/tierrademate.ar\/web\/?p=413"},"modified":"2026-08-19T02:36:15","modified_gmt":"2026-08-19T02:36:15","slug":"de-como-el-mate-sobrevivio-a-la-fiebre-amarilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierrademate.ar\/web\/?p=413","title":{"rendered":"DE C\u00d3MO EL MATE SOBREVIVI\u00d3 A LA FIEBRE AMARILLA"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mediados del 1800 el mate pasaba de mano en mano, sin importar lugares de origen o clases sociales. Se tomaba en todas partes: en reuniones alrededor del fog\u00f3n; al estribo para despedir a quienes retomaban batallas, como bienvenida para los inmigrantes, en medio de las labores para recuperar la fuerza o en tertulias adornado con el brillo de metales preciosos.<br>Ya hab\u00eda superado la prohibici\u00f3n de Hernandarias por ser un \u201cvicio abominable\u201d.<br>Pero en 1871 debi\u00f3 sortear lo que todos consideraron el fin del mate.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fiebre amarilla hab\u00eda hecho su aparici\u00f3n en Buenos Aires antes de 1871 pero jam\u00e1s con tanta tragedia. Ese a\u00f1o, la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes Aegypti, termin\u00f3 con la vida del 8 por ciento de la poblaci\u00f3n. Se cre\u00eda que la fiebre amarilla se propagaba por aire.<br>Conocido tambi\u00e9n como \u201cv\u00f3mito negro\u201d, por las hemorragias internas ocasionadas, el virus germinaba en una ciudad carente de agua potable, con napas contaminadas por desechos humanos, arroyos apestados por los saladeros, sumidos todos en clima c\u00e1lido y h\u00famedo.<br>La propagaci\u00f3n del virus desde Asunci\u00f3n, tra\u00eddo por soldados que regresaban de la Guerra de la Triple Alianza -y que ya hab\u00eda ocasionado un brote en lo que es hoy Corrientes- provoc\u00f3 una crisis sanitaria nunca antes vista.<br>Un tercio de la poblaci\u00f3n porte\u00f1a abandon\u00f3 la ciudad para escapar de la epidemia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se reubic\u00f3 al gabinete presidencial encabezado por Domingo Faustino Sarmiento.<br>La respuesta no solo fue estatal: se form\u00f3 la Comisi\u00f3n Popular de Salubridad, presidida por el doctor Roque P\u00e9rez e integrada por destacados ciudadanos de la \u00e9poca. Se cre\u00f3 la Asistencia P\u00fablica para la mejor atenci\u00f3n sanitaria y se abri\u00f3 el cementerio de la Chacarita, nombrado entonces el Cementerio del Oeste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>En ese contexto, el mate dej\u00f3 de convivir con las costumbres cotidianas del exterior y se mud\u00f3 adentro de las casas<\/strong><\/em>. Cualquier h\u00e1bito o elemento compartido era considerado un eslab\u00f3n directo a la desgracia. El consumo del agua se volvi\u00f3 riguroso y esencial.<br>Los retratos de pintores de d\u00e9cadas anteriores que mostraban a la criada llevando el mate de la cocina a la sala de tertulia se convirtieron en recuerdos puestos en pausa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Juan Manuel Blanes, artista uruguayo, inmortaliz\u00f3 la epidemia de fiebre amarilla de 1871 en Buenos Aires a trav\u00e9s de su obra \u201cUn episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires\u201d, capturando la tragedia y el drama humano de la \u00e9poca.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>La ronda del mate se achic\u00f3. Se hizo m\u00e1s \u00edntima y cuidadosa. Pero en esencia, no cambi\u00f3.<\/strong><\/em><br>La fiebre amarilla no pudo con la costumbre de infusionar yerba mate seca en una calabaza, con agua caliente, y rescatarla mediante la bombilla. Ni las recomendaciones sanitarias ni el miedo cortaron de ra\u00edz un h\u00e1bito guaran\u00ed que ya enredaba a originarios y conquistadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 una epidemia no pudo con el mate?<\/strong><br>Pese a la gravedad de la situaci\u00f3n, al principio, los porte\u00f1os se resist\u00edan a cambiar su vida. No se resignaron a suspender carnavales ni bailes callejeros ni la Primera Exposici\u00f3n Nacional para mostrar el potencial productor y cient\u00edfico del reciente pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la realidad ya era desoladora, se cerraron escuelas, iglesias y se aplic\u00f3 la cuarentena excepcionalmente. Pero no se toc\u00f3 al mate.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los alquileres se fueron por las nubes fuera de la ciudad. La gente se mudaba al campo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobernador bonaerense Emilio Castro anunci\u00f3 que habilitar\u00eda alojamientos especiales lejos de la urbe para habitantes con escasos recursos, y algunos inmigrantes italianos volvieron a cruzar el oc\u00e9ano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, en otros lugares de esta tierra de mate, el mal de la fiebre amarilla no estaba al acecho y la infusi\u00f3n de <em>ilex paraguariensis<\/em> permanec\u00eda inalterable.<br><em>Unos y otros, que ya ten\u00edan al mate en sus rituales, se mudaron con \u00e9l a cuestas.<br>En silencio resucitaron la fe en la bebida m\u00e1s popular de estas tierras.<br>Lo cebaron puertas adentro, purificaron el agua al calor del fuego, eligieron las manos y bocas para compartirlo y crearon para el mate un escudo de intimidad que lo hizo inmortal.<\/em><br><br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuentes: Biblioteca del Congreso de la Naci\u00f3n \/ InfoCat\u00f3lica<br>Mansilla, M.J. (2025). Fiebre amarilla en Buenos Aires. HISTORIA ARGENTINA<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"474\" height=\"607\" data-id=\"416\" src=\"https:\/\/tierrademate.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/fiebre-amarilla-blanes.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-416\" srcset=\"https:\/\/tierrademate.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/fiebre-amarilla-blanes.webp 474w, https:\/\/tierrademate.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/fiebre-amarilla-blanes-234x300.webp 234w\" sizes=\"(max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"790\" height=\"457\" data-id=\"417\" src=\"https:\/\/tierrademate.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/fiebre-amarilla-1.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-417\" srcset=\"https:\/\/tierrademate.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/fiebre-amarilla-1.webp 790w, https:\/\/tierrademate.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/fiebre-amarilla-1-480x278.webp 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 790px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"522\" data-id=\"414\" src=\"https:\/\/tierrademate.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/fiebre-amarilla-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-414\" srcset=\"https:\/\/tierrademate.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/fiebre-amarilla-3.jpg 720w, https:\/\/tierrademate.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/fiebre-amarilla-3-480x348.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 720px, 100vw\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mediados del 1800 el mate pasaba de mano en mano, sin importar lugares de origen o clases sociales. 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