YERBA MATE: ENTRE LA CRISIS DE LOS PRODUCTORES Y EL PRECIO DE GÓNDOLA

El gobierno de Misiones reclamó que el kilo de hoja verde pase de 240 pesos a 700 pesos y advirtió que el esquema sin regulación está llevando al quebranto a los productores. Del otro lado, industriales y sectores del gobierno nacional sostienen que el problema es la sobreoferta y rechazan volver a fijar precios. El precio de la yerba mate podría duplicarse en góndola.

La discusión por el precio de la yerba mate volvió a escalar con fuerza y expuso una grieta cada vez más profunda entre productores, industriales y dirigentes políticos. Desde Misiones, el ministro de Agronomía provincial, Facundo López Sartori, reclamó que el kilo de yerba que recibe el productor alcance los 700 pesos, muy lejos de los cerca de 240 pesos que hoy se pagan en promedio.

La postura del gobierno misionero es que los valores actuales quedaron por debajo de los costos de producción y que el esquema vigente, sin regulación estatal, terminó favoreciendo a los sectores más concentrados de la cadena. Según advirtieron, un aumento de esa magnitud tendría impacto directo en las góndolas si el resto de la cadena no absorbe parte del incremento. El kilo, que hoy ronda los 4 mil pesos, podría superar los 8 mil pesos.

El planteo responde a la línea política del gobernador Hugo Passalacqua, quien sostiene que el nuevo modelo está llevando a muchos productores al borde de la quiebra. En ese marco, la provincia volvió a pedir que el Instituto Nacional de Yerba Mate (INYM) recupere la facultad de fijar precios de referencia para la materia prima.

Mientras tanto, la administración provincial puso en marcha medidas para intentar mejorar los pagos a los yerbateros. La principal herramienta es un esquema de descuento de cheques a tasa cero destinado a molinos, secaderos y cooperativas que paguen al menos 340 pesos por kilo de yerba.

Desde el gobierno misionero y parte de las entidades productoras aseguran que el mercado funciona de manera desigual. Argumentan que la demanda está concentrada en pocas empresas frente a una enorme cantidad de productores, lo que genera un escenario donde los compradores tienen mayor capacidad para imponer condiciones.

Los industriales rechazan que el problema pase por la falta de regulación y sostienen que el bajo precio responde a un exceso de oferta combinado con una demanda más contenida. Esa posición también es respaldada por la provincia de Corrientes.

Las diferencias se acentuaron desde la implementación del DNU 70/23, que redujo las funciones del INYM exclusivamente a tareas de promoción y eliminó la intervención estatal en la definición de precios dentro de la cadena yerbatera.

“Estamos en la absoluta miseria”, describió el productor Andrés Andrusyszyn. Luego cuestionó el impacto real del crecimiento exportador sobre el sector primario. “Subieron las exportaciones de yerba mate. ¿Se trasladó eso al productor con precios preferenciales? No”, afirmó.

También participó vía Zoom Gustavo Quatrin, CEO de la Cooperativa Liebig, dueña de la marca Playadito y principal productora del país. El empresario reconoció que los productores atraviesan una situación crítica. “Los peores precios que hoy paga el mercado son de abandono, es decir, que fuerzan a dejar la producción”, sostuvo. Además, remarcó que incluso los mejores valores actuales perdieron más del 50% de poder adquisitivo respecto de finales de 2023.

Aun así, Quatrin rechazó que la salida pase por controles estatales. “La solución está en el mercado y no en que el Estado nos indique a qué precio debemos vender o comprar”, planteó. Luego explicó que la actividad atraviesa un período de sobreoferta que, según dijo, ocurre aproximadamente cada 30 años. “Es la respuesta que da la cadena yerbatera a las señales de buenos o malos precios”, agregó.

El contrapunto también quedó reflejado entre los diputados misioneros Oscar Herrera Ahuad y Diego Hartfield, de La Libertad Avanza. El primero sostuvo que el sector atraviesa una crisis profunda y pidió acompañamiento estatal. “Somos nosotros los responsables de acompañarlo y resolverla”, afirmó.

Herrera Ahuad aseguró además que los productores de Misiones pierden entre 2,5 y 3 RIGI anuales, cerca de USD 500 millones, según un informe del INYM. También señaló que el Banco Central detectó que los principales molinos incrementaron su deuda bancaria un 53% durante 2025.

Del otro lado, Hartfield cuestionó el modelo de precios regulados aplicado durante años. “Después de 20 años de precios regulados y de tantas supuestas bonanzas, en el Mundial tendremos un sponsor brasileño como yerba mate oficial”, lanzó.

El legislador libertario reconoció que varios sectores de la cadena atraviesan dificultades, aunque insistió en que la regulación no resolverá el escenario actual. Según indicó, datos oficiales de 2017 ya mostraban que los precios regulados generaban sobreoferta.

Además, pidió incorporar a la discusión el impacto sobre el consumidor. “La gente se puso a mirar precios. No es tan fácil pedir que el kilo de yerba valga 8 ó 10 mil pesos en góndola”, remarcó. Y cerró con otra definición alineada a la postura oficialista. “No creemos en la regulación de precios como la solución. Sí en los incentivos que tendrán los empresarios y los productores para fortalecer la demanda interna y la exportación de nuestra yerba”.

Hay que destacar que, para producir un kilo de yerba mate elaborada, se necesitan al menos 3 kilos de hoja verde. Aumenta la cantidad de materia prima si se trata de una molienda sin palo.