En un “hecho histórico”, el país de Asia del sur permitió la importación de yerba mate argentina. Durante años se realizaron gestiones entre las provincias productoras, cooperativas yerbateras y autoridades indias hasta que finalmente la yerba mate fue incorporada oficialmente a la normativa alimentaria, al otro lado del mundo.
La India aprobó las habilitaciones necesarias para la importación de yerba mate argentina y dejó atrás el esquema de envíos de prueba para abrir las operaciones comerciales regulares. La medida es el resultado de un trabajo que involucró a los gobiernos de Misiones y Corrientes, la Cancillería, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), autoridades indias y empresas del sector yerbatero, con el objetivo de eliminar barreras regulatorias que dificultaban el ingreso del producto. Al adquirir un nuevo estatus en India, la yerba mate podrá comercializarse en mayor volumen. Ya, los productores preparan los primeros embarque que viajarán a ese nuevo destino.
“Hasta ahora, cuando un comprador indio quería importar yerba mate, debía presentar una solicitud específica porque el producto era considerado exótico. Eso implicaba afrontar aranceles superiores al 130% y atravesar un trámite que podía demorar meses, incluso para envíos de muy pocos kilos», explicaron.
Con esta incorporación al Código Alimentario, el proceso cambia por completo. Ahora basta con que exista el contacto comercial entre la empresa argentina y la importadora en India, y se paga un arancel que hoy ronda el 30%.
La empresa que llegó a ese destino hace diez años fue Piporé. Raúl Karaben, socio de Piporé, analizó con expectativa el nuevo panorama y las vicisitudes de los intentos previos: “Fuimos los pioneros en desarrollar ese mercado junto con otras yerbateras; quizá los más avanzados porque llegamos a hacer hasta una agencia en la India que la tuvimos varios años. Algo hemos vendido, pero fue muy dificultoso y llegaba muy caro, porque era un producto exótico que tenía muchas restricciones para el ingreso”.
El ingreso a la India requirió, no obstante, una reformulación técnica y cultural de la presentación comercial, donde se involucró Cancillería. Al no existir un consumo nativo de yerba mate, el producto fue inicialmente catalogado bajo la categoría de té. “Lo que se buscó fue sacar a la yerba mate de la categoría correspondiente a los tés tradicionales, ya que se trata de un producto diferente con un mate y bombilla”, detalló.
En la visita se la presentó de una manera amena para una población que no conoce el consumo tradicional y no necesariamente requieren un mate y bombilla. “Las Marías elaboró blends para tomarla al estilo té; sería una forma amigable de llegar al mercado indio”, apuntó y ponderó que las tres industrias locales cuentan con la capacidad técnica para producir saquitos e incluso productos solubles: “Si en algún momento se desarrolla un producto en polvo, una esencia o algún componente de la yerba mate para utilizar en bebidas u otros productos, la materia prima siempre es la yerba mate”.
El desarrollo de mercados externos aparece como una alternativa frente a la situación que atraviesa el sector por la superproducción y, con la desregulación del INYM, la falta de precios estimados para el kilo de hoja verde que afecta a los pequeños colonos frente a las grandes industrias.
Por ahora, el consumo del mate se concentra en la alta sociedad india. Pero la disolución de la barrera de lo “exótico” vislumbra la apertura del panorama para la yerba mate y un futuro sin fronteras.


