PALLAROLS: EL ORFEBRE QUE ENTRE MATES Y BASTONES, GRABÓ PARA SIEMPRE LA HISTORIA DE MESSI

Juan Carlos Pallarols es el sexto eslabón de una familia que comparte el talento de transformar metales preciosos en eternas obras de arte. Cientos de mates jamás repetidos, cáliz para los Pontífices, bastones para los Presidentes y ahora, una creación particular que resume, entre fotos y frases, la leyenda del futbolista argentino al que cuesta decirle adiós.

Temprano, la mañana de un viernes lo encuentra a Juan Carlos Pallarols sentado en su escritorio mientras el fuego arde en los hornos de su taller en San Telmo. La voz clara y una simpatía especial se percibe en la entrevista con “Ruido de mate”, en el aire de Radio Costa Paraná.
Como si nada, cuenta: “Estoy certificando un sable de San Martín”. Y anticipa que en un rato volverá a hacer lo que más le gusta en la vida: fundir metales que serán el alma de una nueva forma para sorprender al mundo.

“Enciendo los hornos a las 6 y media de la mañana”, dice en máximo exponente de la platería y el grabado nacional con trascendencia internacional. También, como si resultara una anécdota cotidiana, revela que participa de un homenaje a Sábato y Borges con quienes se encontraba a tomar café en el bar que está a pocos metros de su estudio.

MESSI, INMORTAL

La última noticia enlaza a Juan Carlos Pallarols con Lionel Messi tras el anuncio de su retiro de la Selección Argentina. Hace algunos días, el artista recibió un llamado en nombre de la familia de Messi desde Miami para que creara un recuerdo tan valioso como las alegrías del 10 a los argentinos.

Pallarols eligió la plata y el oro. Las fotos de Lío para marcar el paso del tiempo. Una ornamentación que expresa la gloria. Un nombre y un apellido que se repite por millones en las camisetas celestes y blancas. Y frases grabadas que se vuelven eternas.

“A mi me llamó alguien de parte de Antonela, la esposa de Messi. Me mandaron una serie de fotos, datos y frases propias de Lio. La que más me emocionó es: `Lucí durante más de 25 años la camiseta más linda del mundo´. Se la dijo él a ella. La grabamos sobre una placa de plata, para siempre”, confiesa Juan Carlos.

Pallarols se declara profundo admirador de Messi por su talento y por su historia. Sabe que el futbolista recibió este original recuerdo en medio del duelo por la muerte de su papá. Y esconde el deseo de que en la tristeza se haya sentido como un abrazo.

UN OFICIO CON BRILLO PROPIO

En pleno barrio de San Telmo, el taller de Pallarols es también un museo. Allí atesora piezas originales y fotos con las máximas figuras del mundo que recibieron alguna creación del orfebre que es sello argentino.

“Desde chico hago este trabajo, lo aprendí de mi abuelo y de mi padre”, relata. Y sigue: “Yo no dejo de sorprenderme nunca sino dejaría de disfrutar. Me acuerdo cuando hice trabajos para Eva Perón, Labruna, Carrizo. He disfrutado de este mundo mágico desde muy joven”.

Antes que él, su papá nacido en Barcelona; su abuelo también europeo y otras generaciones que se trepan al árbol genealógico de un apellido que es arte, comenzaron a grabar una trayectoria marcada a fuego. Entonces recuerda: “Todo esto viene desde España desde 1735. Mi tatarabuelo vino para las Invasiones inglesas, trabajó en contra de los ingleses. Hasta hoy seguimos trabajando, haciendo cosas para todo el mundo. Soy la sexta generación de orfebres y me emociona que mis hijos y nietos continúen como los próximos eslabones de esta historia”.

Juan Carlos Pallarols vivió muchos años en Corrientes y desde allí se desplazó por todo el Litoral argentino. Modeló piezas religiosas para iglesias, catedrales y para la Virgen de Itatí, una típica advocación correntina. Y en esa tierra, a sus idiomas de origen (español y catalán) le añadió el guaraní como quien teje la rama con la raíz.

BASTONES PARA PRESIDENTES, CÁLIZ PARA LOS PAPAS Y MATES FUERA DE SERIE

Juan Carlos Pallarols tiene una infinita lista de obras por el mundo.

En 1982, el año de la Guerra de Malvinas, creó un cáliz especial para Juan Pablo II, quien lo elevó para pedir por la paz en la misa que dio en Buenos Aires. Benedicto XVI y especialmente el Papa Francisco también tuvieron los suyos.

El taller de los Pallarols existe desde 1750. Para el representante de la sexta generación, lo que más le provoca orgullo son los Bastones para los Presidentes Argentinos que crea desde hace décadas. Les dedica un tiempo y una mística especial y dice que los hace en conjunto con los argentinos.

“Creo que el trabajo mas importante que he hecho en mi vida son los Bastones de Mando. No por mi trabajo sino porque entre 3 y 5 millones de personas de todo el país han dejado su marca, su golpecito y en un libro expresan el mensaje para los Presidentes”. Pallarols describe así una particular experiencia que repite cada vez que debe crear una obra para la máxima autoridad del país. Se trata de un viaje por toda la Argentina y otros países del mundo para que los habitantes cincelen lo que será luego el atributo de poder. “Es algo tan transcendente”, asegura. “Con ese bastón, el pueblo lo transforma en el primer mandatario, en el primer obediente de los mandatos del pueblo. El Presidente es del Pueblo, y el pueblo le deja el bastón en custodia, aunque cuando termina el mandato, se lo puede llevar”.

El orfebre argentino más destacado tiene además una colección de mates con su firma en distintos rincones del mundo. Prefiere las humildes calabazas que, abrazadas a virolas cinceladas, con aves y animales tallados en metales preciosos o estirados como un cáliz, adquieren un valor incalculable.

El proceso se inicia con el diseño en papel, luego al calor del fuego los metales toman forma hasta expresar a viva voz la esencia de su creador. Pallarols dice que a modo de testimonio de la cultura argentina, el mate resume la identidad de su pueblo.

“He hecho muchos mates para muchos tomadores de mate, rememora. Los entrerrianos son los más famosos tomadores de mate. Se ganaron el apelativo de los panza verde. Dicen algunos que en la Guerra del Paraguay se arrastraban por el piso en sus maniobras y les quedaban las chaquetas teñidas de verde. Para mí, no. Es porque se pasan el día tomando mate”, reflexiona con profunda simpatía.

Primeros mandatarios , figuras del arte y espectáculo internacional, deportistas y embajadores de la paz han recibido un mate con la firma Pallarols como original obsequio en su viaje por el país del fin del mundo.

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